domingo, 16 de octubre de 2011

Valientes y cobardes

Ser valiente no significa no tener miedo.
Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.
El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.
El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos.
El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar.
El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.
El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas.
El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…
Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sudor y lágrimas, vale.
Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo.