domingo, 26 de agosto de 2012

Capitulo 6


Me desperté a las siete de la mañana, Todavía estaba oscuro y trate de levantarme sin hacer ruido, para no molestarle.
Al levantarme, vi que él no estaba.
Me entro el pánico. La otra despertó inmediatamente y me dijo: “ ¿Ves? Tú aceptaste y él desapareció. Como todos los hombres”.
El pánico me aumentaba a cada minuto. Yo no podía perder el control. Pero la otra no paraba de hablar.
“Aun estoy aquí –decía- . Dejaste que el viento cambiase de dirección, abriste la puerta y el amor esta inundando tu vida. S i procedemos con rapidez, lograremos controlarlo.”
Yo necesitaba ser práctica. Tomar precauciones.
“Se fue – prosiguió la otra -. Tienes que salir de este fin del mundo. Tu vida en  Zaragoza aun esta intacta; Vuelve corriendo. Antes de perderlo todo.”
“Él debe tener sus motivos”, pensé.
“Los hombres siempre tienen motivos- respondió la otra- .Pero el hecho es que terminan dejando a las mujeres”.
Entonces tengo que saber como vuelvo a España.
“Vayamos al lado practico: Dinero”, decía la otra.
No me quedaba un céntimo. Tenia que bajar llamar a mis padres a cobro revertido y esperar a que me enviasen dinero para un billete de regreso.
Pero el dinero no llegara hasta mañana, ¿que hago para comer? , Como explicarles a los dueños de la casa  que deberán esperar dos días para recibir el pago?. Yo debía seguir allí, como si nada hubiese pasado, y cuando llegase el dinero pagaría las deudas y me marcharía.
“Muy bien- dijo la otra-.Estas volviendo a ser la que eras”.
Necesitaba saber en cual de aquellos pueblos había un banco y un teléfono. Mientras pensase en eso, no tendría tiempo para llorar ni para sentir añoranza.
Fue entonces cuando vi el papel:        
“He ido al seminario. Arregla tus cosas (ja! Ja! Ja!) , pues viajamos esta Noche. Volveré al atardecer,
Te Amo.”
Apreté el papel contra mi pecho  y me sentí miserable y aliviada al mismo tiempo .Note que la otra se encogía, sorprendida.
Yo también lo amaba. A cada minuto a cada segundo, ese amor crecía y me transformaba. Volvía a tener fe en el futuro.
Todo por causa del Amor.
No quiero volver a conversar con mis propias tinieblas – me dije cerrándole la puerta en la cara a la otra-. Una caída desde la tercera planta hiere tanto como una caída desde la centésima planta.”
Si tenia que caer, que fuera de lugares bien Altos.


                 "A orillas del rio piedra, me sente y llore " (Paulo coelho)
 
"vete a buscar tus cosas -dijo- Los sueños dan trabajo."

3 comentarios:

  1. hermoso lo que acabo de leer!
    hermosa sos, mi amor!

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  2. Hola Marii,si esto es un capitulo de tu vida me alegro del final,y si no lo es me gusta también.
    Un beso:)

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  3. Que real!! Me enacanto ese dialogo con la otra!!


    un abraXo!

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