martes, 9 de abril de 2013

cincuenta y seis horas



Dos días y seis horas sin dormir, solo para no tener que soñar con los demonios que atormentaron mi mente, se manifiestan en mis sueños como ratas, ratas negras e inmundas. Cuando ya iva por los dos días y ocho horas sin dormir mis pupilas al fin cayeron por su propio peso y allí paso… me dormí, intente despertarme a mi misma desesperadamente, mirándome totalmente indefensa, El intento fue en vano y entre plácidamente en el mundo de los sueños.Cruze un pasillo oscuro, con ratas asquerosas caminando por los rincones, al final del pasillo lo vi a él, el demonio al que siempre le escapaba en mis sueños. Mientras él se acercaba yo me alejaba, pero me alcanzo y me quemaba, mire mi mano tenia una pieza de ajedrez en ella, él me miro con expresión desafiante y supe que quería iniciar el juego. Él movió ágilmente las piezas a su favor y yo esperaba contar con lo único que podría salvarme en ese momento, la suerte de principiante pero estaba más preocupada por despertar que por ganar el juego hasta que dijo con voz firme: jaque mate. El tablero se transformo en un nido de ratas y corrí, pero entre las sombras no había luz donde poder escaparme, él me miraba y sus ojos me paralizaban, me dejaba sin reacción alguna. Hasta que recordé que el demonio le temía a las cosas verdaderas y lindas que tiene la vida, recordé todos los momentos lindos que viví y quería despertar para seguirlos viviendo, él poco a poco iva desapareciendo  en el piso y las ratas alrededor ya eran ratas blancas y pequeñas, mire mi mano y tenia otra pieza de ajedrez,  me senté, lo mire a los ojos mientras el se desvanecía y largue la pieza en su torso casi invisible, JAQUE MATE, EL REY HA MUERTO- le dije
Desperté al día siguiente agitada y sonriente con quemaduras en mi cuerpo, Marcas de batallas- pensé.

1 comentario:

  1. UFF! Qué pesadilla! Menos mal saliste triunfante.

    un abraxo!

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